Este texto es de un cómico argentino, no recuerdo su nombre, siento de verdad no poder citar la fuente. Es un texto que guardaba desde hace 15 años y este blog creo que va a ser su sitio definitivo. Espero que lo disfruten como yo lo he hecho, no tiene desperdicio.
“Me compre un nuevo procesador de alimentos, ya tenía uno, pero este que tengo ahora es mejor, porque es de acción interna, te lo tenés que hacer colocar en el esófago. Bah! Si sos médico y tenés un poco de maña te lo podés colocar vos mismo. Lo que tiene de bueno es que podés dejar de cocinar, en vez de preparar las comidas te comés directamente los ingredientes. Por ejemplo, te comés 1Kg. de harina, después un paquete de manteca, te tomás una cucharada de polvo de hornear, una vaso de leche, un sobre de coco y ahí es como si te comieras una tarta de chocolate. Al principio no te das cuenta pero cuando la comida te llega al estómago, oh! Lo entendés con total claridad. Claro que te tenés que hacer colocar una dentadura en la boca del estómago para poder masticar lo que va entrando. Eso sale un poco caro pero queda compensado con lo que ahorrás de gas o de luz al dejar de cocinar. Yo en cuanto pueda lo voy a hacer. Mi médico dice que no es bueno tragar sin masticar. Tiene razón, y lo contrario tampoco es recomendable. Pero colocarme una garganta en el estomago me saldría un ojo de la cara y no me conviene porque ese ojo lo voy a precisar ahí cerca del estómago para ir viendo lo que estoy tragando. Por eso en vez de ponerme una garganta sintética me voy a trasplantar el estómago a mi propia garganta, eso requiere además que me cosan la cabeza sobre los omoplatos y son una cantidad de puntadas. En cuanto a la parte estética, no me preocupa mucho. Algunos dirán por ahí, ¡Ese tipo no tiene cuello! o pueden decir ¡Mira, ahí va un tipo con un solo ojo! Pero allá ellos, los que me miren con un aparato de rayos x se van a dar cuenta de que eso no es verdad, que conservo todos mis órganos, sólo que ordenados de manera más funcional. Con el tiempo, pienso realizar más mejoras en mi organismo. Por ejemplo es una lástima que mi cerebro esté colocado en un sitio tan expuesto como es la cabeza, me lo pienso poner también cerca del estómago para que esté más protegido y además va a poder controlar más eficazmente mis procesos digestivos al estar más cerca, estos procesos necesitan de una buena supervisión, al menos los primeros meses después de haber sido modificados. Además es bueno que poco a poco todos los órganos y las funciones más importantes se vayan localizando en la misma zona, sí, lo voy a hacer. Es como un repliegue estratégico de mi propia persona dentro de mi mismo. Algunos dirán que me voy a reducir, pero ya que varias partes de mi cuerpo como la cabeza se van a quedar de adorno pudiendo después atrofiarse y posteriormente desprenderse y caer como hojas secas. Pero eso me tiene sin cuidado, no pienso achicarme pienso comprimirme. Yo se que en mi fuero más íntimo soy irreductible y cualquier lugar me viene bien para instalarme. Y si las cosas funcionan mejor así, me río a carcajadas de las objeciones de la gente, aún cuando esta gente no oiga mis carcajadas porque van a sonar más que nada en el sector del esófago y aledaños. Pero no quisiera extenderme más en la descripción de mi programa de modificaciones, es largo y además es muy amplio y muy ambicioso. Sólo quería por ahora recomendar la compra del multiprocesador alimentario de acción interna.”






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