Hoy después de 23 años, he comprendido una de las ilusiones ópticas y mentales más fascinantes que he tenido en mi vida.
En 1983 el popular y mediático mago (o ilusionista) David Copperfield hizo desaparecer con público en directo y a través de la televisión, la “Estatua de la Libertad”. Siempre pensé que lo había hecho mediante un truco extremedamente complejo, pero al descubrir lo sencillo y elegante del truco, confirmo una vez más que la creatividad y la genialidad siempre nos conducen por las sendas más simples.
Ver el vídeo primero y leer después como lo consiguio.
El público puede ver la estatua a través de las dos columnas.
La cortina entonces sube para bloquear la vista del público. El público en vivo está en una plataforma giratoria que rota lentamente al lado de la estatua. Las luces de la estatua se apagan, la desaparición del punto que hay en el radar es parte de la animación de video.
De repente se baja la cortina, el público y los espectadores de TV ven sorprendidos que la estatua ha desaparecido, pero lo que están mirando es un duplicado del set de luces que la organización del show ha colocado justo al lado de la estatua de la libertad. Las luces en las dos columnas están allí para cegar y confundir al público durante unos instantes con objeto de dificultar poder ver la estatua de la libertad que ha quedado a la derecha de estos y completamente apagada.
Nuevamente se levanta la cortina y la plataforma giratoria sobre la que está el público vuelve a rotar otra vez y se coloca en frente de la Estatua de la libertad, se deja caer la cortina y la estatua ha reaparecido.
vía: La coctelera






interesante me deje llevar pense que era cierto peo simplemente son iluciones abuuu Lionela